6 acciones para destensar los músculos
1. Cambia de posición
Levántate, apoya bien los pies y permite que los brazos descansen. Cambiar de postura con frecuencia puede evitar que una misma zona permanezca cargada demasiado tiempo.
2. Respira y suelta los hombros
Inhala cómodamente y, al exhalar, deja caer los hombros sin empujarlos. Repite varias veces y observa si también estás apretando la mandíbula o las manos.
3. Camina unos minutos
Un paseo breve puede movilizar piernas, cadera y espalda. Mantén un ritmo cómodo, especialmente si has permanecido sentada durante mucho tiempo.
4. Aplica calor moderado
Una ducha tibia puede resultar agradable para la tensión cotidiana. Evita temperaturas extremas y no utilices calor sobre una lesión reciente o una zona inflamada sin orientación profesional.
5. Prueba relajación muscular progresiva
Tensa suavemente un grupo muscular durante unos segundos y luego suéltalo. Nunca llegues al dolor o al calambre. Evita las zonas lesionadas.
6. Descansa de la actividad que causa tensión
Ajusta tu postura, altura de pantalla o forma de cargar objetos. Relajar el músculo sin modificar la causa hará que la incomodidad reaparezca.